viernes, 8 de julio de 2016

Desregular... casos y aprendizajes!

juandon

Vygotsky (1978) de la “zona de desarrollo próximo” – un grado de desafío que promueve el aprendizaje sin producir desaliento.

Naturalmente siempre veo defendiendo este "control" a los mismos, en conferencias, congresos y saraos, por supuesto, son los encargados de que esto perdure por "el bien de la educación" dicen, y lo peor es que estos mismos saben que este es el camino contrario por el que va la sociedad, por eso mismo es más increíble y no solo por su parte sino por la de los que les "invitan" a que lo digan, realmente a mi me da pena, la verdad.
Gente que se dice de izquierdas, de la nueva ola, perdonen señores y señoras, eso no es así, lo que están haciendo es que todo cambie para que nada cambie y ustedes puedan seguir en las "sillas" del control y de la influencia, de lo contrario no estarían ni en las sillas ni en el control de nada.
No vale a decir que si no es así habría descontrol, expliquen mejor que la sociedad actual y futura, y más cuando hablan de tendencias, que la sociedad, que el nuevo paradigma ya es ací, que la gente que vive en esta sociedad quiere ser ella, no la que ustedes quieren que sea.
Pido a las entidades, organizaciones, universidades, centros...que lo tengan en cuenta y que des de ya hagan un giro completo y se pongan las "pilas" si no ¿cómo quieren que la sociedad, los jóvenes estén motivados con "mas de lo mismo?
Todos tenemos espacios de aprendizajes, ya que cuando afortunadamente aprendimos algo, ya tenemos claridad y estamos en condiciones de ir un poco más allá, entonces nuevamente descubrimos que hay otro espacio en el que es preciso que cambiemos para honrar el ser que somos y ser la mejor persona que podemos ser .
Controlar es también una excusa de que el dinero no se escape, se quede en manos del poder controlador, que la gente no pueda usarlo en lo que quiere si no en lo que ellos quieren, no quieren que sea "un pensamiento independiente", ni el liberalismo, ni el eco-socialismo.
Otto Scharmer articula muy bien los síntomas del sistema que no funciona:
      -brecha ecológica
      -brecha social
      -brecha espiritual
No necesitamos para arreglar el sistema existente, necesitamos otro sistema. Necesitamos ideas radicales para el nuevo siglo: cooperativismo plataforma podría ser la respuesta. Pero mucho tiene que cambiar.
Tenemos que mejorar la calidad de la forma en que se acoplan entre sí, la forma en que se debate, el diálogo, coordinar, organizar. Hay que tener en cuenta la calidad del contexto. Tenemos que ir a partir de experimentos y prototipos de modelos que pueden escalar y ser transformador. 
Pasar de los mecanismos de coordinación abstractos (como la jerarquía, los mercados o grupos de interés organizados) para co-crear ecosistemas
Pasar de lo centralizado a lo descentralizado de manera totalmente distribuida, tenemos una elección: podemos imitar los modelos de capitalismo plataforma que conducen casi por naturaleza a unos pocos monopolistas que lo toman todo, o podemos optar por una construcción que tiene en cuenta el florecimiento de la totalidad, de la cooperativa (socialismo a ultranza).
Ni uno ni el otro, la sociedad y su gente no es así, porque ya no les interesa ni uno ni el otro, la mayoría ni los conoce, afortunadamente, por eso en mis charlas hay tanta gente joven, en las de los que hablo, no.
Un ejemplo es lo que dice Andy Stalman: lo que antes se hacia en un vídeo de dos minutos, ahora no debe superar los 30 segundos (eso suele hacerlo y muy bien Alejandro Piscitelli en sus conferencias, un recurso que utiliza siempre y se hace porque el público ya es otro, aunque no estén en la sala va dirigido a ellos, Stalman, Piscitelli, Farnos...personas que habla de temas diferentes pero la esencia es la misma, un nuevo paradigma, una nueva sociedad. FOTO de un post de Andy Stalman.
Debemos ser capaces de aceptar el cambio como, y cuando, surge. Para lograr más de la vida que deseamos, tendremos que crecer y aprender , pero a menos que abracemos el cambio, no llegaremos a ningún lado,,. El acto mismo de tomar el control de nuestra propia vida trae un cambio masivo y disruptivo.

Estamos condicionados desde muy jóvenes a creer que debemos comportarnos de cierta manera y creer ciertas cosas. Cuando decidimos tomar el control de nuestra propia vida, ya sea como empresarios, un empleado, o en nuestra vida personal; puede requerir que debamos rechazar las creencias y condicionamientos que nos han sido impuestas por la sociedad y abrazar el cambio de todos los aspectos positivos que puede traer.
juandon